LABERINTO DE
MONSTRUOS
Drama.
César De
María.
“Y quién es
aquel que en su mente no ha probado las aguas negras?
Tal vez
tenemos todos en el fondo de nuestro ser un estanque donde el
mal y las
malas acciones germinan y crecen con fuerza. pero este pantano
está cercado,
y la nidada chapotea intentando encaramarse, pero cae otra
vez. ¿Pero, no
podría ser que en las oscuras charcas del espíritu de
algunos
hombres, lo malo se haga lo suficientemente fuerte para
serpentear por
encima de la valla y deslizarse en toda libertad? ¿No
sería un
hombre así un monstruo, y no estamos nosotros relacionados con
él en nuestras
aguas ocultas?”
John
Steinbeck, “Al este del paraíso”.
ENTRA UN
HOMBRE DE CASI 40 AÑOS, VESTIDO COMO UN VENDEDOR FORMAL:
CORBATA,
PANTALON GRIS, SACO OSCURO. LLEVA UN MALETIN EJECUTIVO Y PASA
DE LADO A LADO
DEL ESCENARIO. REPENTINAMENTE SE DETIENE Y HABLA AL
PUBLICO.
LEO: (EN TONO CONFIDENCIAL.) Se acuerdan ustedes
de 1975? Parece un año
más, pero no
es así. En 1975 fue la huelga de policías y el saqueo de
las tiendas de
Lima, (EMOCIONADO.) ¿recuerdan que quemaron el Centro
Cívico, El
Correo, el Expreso?! Los cachacos mataron como a mil personas
y en los
periódicos no salió nada! (AÑORANDO.) Yo lo vivo como si fuera
hoy. Y no
porque haya saqueado. Eso lo vi de casualidad, pues pasaban
los ladrones
cargando sus discos y sus cocinas, como hormigas.
(ASOMBRADO.)
Vi un tanque en la puerta de mi casa metiéndole un cañonazo
a los policías
atrincherados en su cuartel! Salí de noche a curiosear,
en pleno toque
de queda, y vi cómo el ejército entraba a bombazo limpio
en Radio
Patrulla! Y los policías alzados habían entregado las armas
antes de
negociar, ingenuos! Lornas! (RIE. IMITA A UN VIEJO.) “Qué año
para recordar!” decían mis abuelos, “estamos
viviendo tiempos que nadie
olvidará”.
(DECEPCIONADO.) Y resulta que ya nadie se acuerda. Si hasta
fue el año que
cayó Velasco, en agosto! Y en diciembre estrenaron
Jesucristo
Superstar! (NOSTALGICO.) Qué música la de esos tiempos! Yo lo
recuerdo
cuando salgo a vender, oyendo en la combi las canciones del
ayer que todos
los microbuseros ponen:
(CANTA) Yo quiero ser un triunfador,
de la vida y del amor!
O la otra que tanto me gustaba:
(CANTA) Mamarracho, mamarracho!
Vendedor de soledad!
Eso soy: un vendedor. Un vendedor
con buena memoria. Pero no recuerdo
1975 por los
dolores, sino por los momentos felices que me trajo. Mis
amigos Danny,
Fernando, Memo y yo, teníamos 13 años. Solamente 13 años.
. Eramos
adolescentes pasando juntos las vacaciones de invierno, en
julio. Esas
Fiestas Patrias que cambiaron mi historia. Allí aprendí
cuánto valen
el amor, el dinero y la vida. Y todo vuelve a mi cabeza
cuando suena
la radio:
(CANTA) Bajo un monte lleno de dinero y
ambiciones
siempre debe haber ese algo que no
muere.
Si al mirar la vida lo hacemos con
optimismo
veremos que en ella hay tantos
amores.
El mundo está cambiando, y cambiará
más.
El cielo se está nublando hasta
ponerse a llorar.
Y la lluvia caerá, luego vendrá el
sereno!
Ese fue el año que llovió en Lima.
El que pasamos mirando a Úrsula
cuando se
cambiaba en la ventana. 1975, el año en que nos dieron nuestro
primer
trabajo, a los cuatro juntos! La noche que Jenny cumplió 15 años
nos
contrataron para actuar en el Laberinto de Monstruos.
APARECE LA
LUNA EN MEDIO DE LA NOCHE. AL PIE DE LA LUNA, UNA VENTANA CON
LA CORTINA
ILUMINADA DESDE DENTRO. AL PIE DE LA VENTANA, UN ACTOR
MUESTRA A
PLATEA UN CARTEL CON ESTE TEXTO:
Sábado 19 de
julio de 1975, diez de la noche, entre los arbustos.
ENTRAN LEO,
DANNY, MEMO Y FERNANDO, CUATRO ADOLESCENTES EN TERNO Y
CORBATA,
DESLIZANDOSE EN MEDIO DE LA NOCHE. SE ACOMODAN COMO SI FUERAN A
VER UN
ESPECTACULO SOBRENATURAL Y CLANDESTINO. MIRAN HACIA LA VENTANA.
DANNY: Silencio, ya va a aparecer.
MEMO: A las diez en punto, no?
LEO: De lunes a viernes a las ocho. Los sábados a
las diez. No falla
nunca, como
buena alemana.
FERNANDO: Bromberg es apellido alemán?
DANNY: Cállate. Ahí está. (MIRAN ESPERANDO
EL GRAN MOMENTO.)
LEO: Me da rabia verla cambiarse. Siento que no
puedo tocarla y me da
cólera. Algún
día me treparé por esa ventana y...
FERNANDO: Este pendejo, mira lo que habla. Yo voy
contigo ese día.
DANNY: Calla, cagón, tú quieres imitar a
todos.
FERNANDO: A quién, a ver, a quién?
DANNY: A Memo le copiaste los zapatos,
mírate. Y la corbata es igualita
a la de tu
viejo.
FERNANDO: Es de mi viejo.
LEO: Shht! Allí está Ursula, la luna desnuda
detrás de la cortina.
URSULA
BROMBERG, NIÑA DE 12 AÑOS, SE CAMBIA DETRAS DE LA CORTINA DE SU
CUARTO. TODOS
MIRAN EXTASIADOS.
LEO: Me subiría por esa ventana y me la tiraría.
MEMO: No hables así que estamos en terno.
LEO: Calla, zonzo! Acaso porque estoy en terno no
puedo arrecharme?
DANNY: Mucho hablas, pero nunca has cachado.
LEO: Tú qué sabes? Yo he ido a un burdel, al
troca.
MEMO: A qué? A trabajar?
LEO: A tirar!
DANNY: Y también te has comido a Fransuá, el
peinador.
LEO: Mentira.
DANNY: Yo te he visto en la cofiur, pendejo.
LEO: Se le habían quemado los plomos, me pidió un
favor...
DANNY: Gran favor. A pique se te quemaron a
ti también. (MIRAN ARRIBA
OTRA VEZ.)
LEO: Allá está, calatita como una fruta pelada.
MEMO: Una fruta que nadie se come. (ELLA TERMINA.
APAGA LA LUZ.)
FERNANDO: Apagó.
LEO: Se fue la luna. (PAUSA)
MEMO: Yo me casaría con ella.
FERNANDO: Hablan mucho y no hacen nada.
LEO: Y tú?
FERNANDO: Yo no hablo, pues. Tú quieres ser cantante?
A ver, canta,
enséñame tus
composiciones! Y tú, pintor, dónde están tus cuadros?
LEO: Tú peor, huevonazo, querías ser bailarín.
FERNANDO: Qué chivo!
DANNY: Anímate y pídele clases a Fransuá. Te
enseña a bailar pegadito el
vals y justo
en ese instante... se le queman los plomos! (RIEN. PAUSA.)
DANNY: Y ahora?
FERNANDO: Es el quinceañero de la Caníbal.
LEO: A esa también me la quiero cachar.
MEMO: Sólo hablas de eso, no?
DANNY: Y qué tanto te asustas?
FERNANDO: Se ha puesto así desde que quiere ser
cura...
LEO: Este sería cualquier cosa con tal de ponerse
uniforme. Mira cómo le
gusta estar en
terno.
DANNY: Calato no serías nadie, adefesio.
LEO: El nudista invisible.
DANNY: Vamos a calatearlo!
MEMO: No, no!
TODOS: A calatearlo! (SE LANZAN SOBRE EL,
JUGANDO, Y LO DESVISTEN
PARCIALMENTE.
LE QUITAN LA CORBATA Y ALGUNA OTRA PRENDA: CAMISA,
PANTALON,
ETC.)
DANNY: Que lo vea Fransuá!
LEO: No, peor, que lo vea la Bromberg!
MEMO: Dame mi pantalón... denme, pues, no jodan!
FERNANDO: Ahí viene un viejo! (SE DETIENEN.)
LEO: Un PIP, huevón!
DANNY: Vamos! (SE ESCONDEN TRAS LOS
ARBUSTOS.)
EL VIEJO: (ENTRA. SERIO.) Hola. Qué haces?
MEMO: Este... me han robado, señor...
EL VIEJO: No me tontees, hijito, que no tengo
tiempo. Con quién estás?
MEMO: Con nadie, no estoy haciendo nada! (RUEGA.) No
me vaya a llevar
preso, tengo
que ir a un quinceañero!
EL VIEJO: Y acaso yo soy policía?
MEMO: No?
EL VIEJO: No! Dónde están tus amigos? Los acabo de
ver contigo. Y ayer
también. Se
reúnen a esta hora, verdad?
LEO: (DESDE LOS MATORRALES.) Sí. Todos calatos.
(RIEN A ESCONDIDAS.)
EL VIEJO: Ya, salgan de una vez. Quiero hablar con
ustedes.
FERNANDO: Yo creo... ya sé quién es! El papá de la
Bromberg!
DANNY: No! (SALEN CONTRITOS, SIN SABER QUE
DECIR.)
FERNANDO: Creo que sí...
EL VIEJO: Vengan! Sí, ustedes! Por qué le han
quitado la ropa al chico?
No ven que
hace frío? Les parece bien?
DANNY: Qué?
LEO: No hemos hecho nada.
FERNANDO: Nos ha visto mirando a su hija?
DANNY: (ENTRE DIENTES.) Calla, bestia!
EL VIEJO: A qué hija, están drogados? Les parece
bien estar vagando a
esta hora, sin
hacer nada?
DANNY: Estamos de vacaciones.
FERNANDO: No es el papá de Ursula?
EL VIEJO: Hablo de trabajo. A esta hora podrían
estar ganando plata.
DANNY: Plata?
FERNANDO: Cómo?
LEO: Eso: cómo? Usted cree que es fácil, no?
EL VIEJO: Hagan algo útil, gánense unos cobres y
déjense de andar
jugando como
pelotudos. Qué edad tienen?
FERNANDO: 13.
EL VIEJO: Y les parece que están en edad de seguir
portándose como
huevones?
Quieren o no quieren chamba?
DANNY: Chamba de qué, si no hay?
EL VIEJO: Yo los puedo contratar.
FERNANDO: Para qué?
DANNY: Cuánto paga?
LEO: Nos está hueveando, cojudos!
EL VIEJO: Nada de hueveos. En vez de veletear como
mariposas, yo los voy
a hacer hombres.
Van a trabajar diez días y les voy a dar 100 soles a
cada uno por
algo muy sencillo, desde mañana hasta el 30 de julio. Nunca
se van a
olvidar de mí.
FERNANDO: De verdad?
DANNY: Y a quién hay que matar?
EL VIEJO: Los quiero de cuatro de la tarde a doce
de la noche. He puesto
una feria en
la pampa, la han visto?
FERNANDO: Los juegos mecánicos?
DANNY: Qué deshueve!
MEMO: Qué hay que hacer?
LEO: Limpiar, seguro. Lavar el water.
EL VIEJO: No, no. Necesito gente inteligente que
me ayude a hacer plata.
DANNY: Boleteros?
EL VIEJO: No. Necesito monstruos. Les explico.
Conocen el Tren Fantasma?
Bueno,
necesito ayuda para un sitio parecido, el Laberinto de Monstruos.
FERNANDO: Ah, ya sé!
MEMO: Qué cosa es?
FERNANDO: La gente entra caminando por un laberinto a oscuras
y de
repente, en
cualquier curva, se prende una luz de colores y aparece un
huevón
disfrazado y te asusta. Sales corriendo, cuñau, yo entré en uno
en Surquillo.
EL VIEJO: Eso mismo. Necesito cuatro monstruos y
empiezan mañana.
Aceptan?
DANNY: Bien!
TODOS: Ajá! (CELEBRAN, SE ABRAZAN, SALTAN.)
MEMO: Y los disfraces?
FERNANDO: Y las máscaras? Es con máscaras, no?
EL VIEJO: Máscaras o maquillaje, depende de la
cara. (ELLOS SE MIRAN.)
Mañana vienen
temprano y se las prueban. A las cuatro abro la feria y ya
tienen que
estar ahí; si llegan tarde no les pago el día. Miren que yo
no me dejo
robar.
LEO: Y la ropa, nos la podemos llevar?
FERNANDO: Qué monstruos hay?
EL VIEJO: (SEÑALA UNO A UNO, ASIGNANDO LOS
PAPELES. A FERNANDO.)
Frankenstein,
tú. (A LEO.) El hombre lobo, tú. (A DANNY.) Tú vas a ser
Drácula y tú,
(A MEMO.) la momia.
DANNY: Eso, este es la momia porque si le
sacan la ropa no queda nada.
MEMO: Y tú? Drácula, porque sangras a tu hembrita.
DANNY: No digas huevadas.
MEMO: De dónde sacas plata, entonces, si tu viejo es
un pelado? (AL
VIEJO.) Su
futuro suegro tiene la ferretería más grande de Breña.
DANNY: Pero mi viejo sí viene a dormir a su
casa..
EL VIEJO: (LOS INTERRUMPE.) Oigan: no me pueden
plantar, entendieron?
LEO: Cuándo nos paga?
EL VIEJO: El 30, el último día de la feria.
DANNY: No nos puede pagar el feriado, el 29
de julio?
EL VIEJO: No.
LEO: Y un adelanto?
EL VIEJO: No, caray! No conoceré a la gente! (LEO
DUDA Y TODOS LO MIRAN
CON
IMPACIENCIA.)
FERNANDO: Ya atraca, Leo! (UN GESTO DE LEO INDICA QUE
HA CEDIDO.)
EL VIEJO: Los espero mañana en la feria. (SALE.)
DANNY: De puta madre. Con esa plata me
compro una moto. Y me llevo a la
Bromberg
atrás, para sentir sus tetitas en mi espalda.
FERNANDO: Y qué moto vale 100 soles?
LEO: Es que él tiene otros ingresos, pues.
MEMO: Yo la voy a invitar. La voy a subir en los
juegos. La Rueda de
Chicago... (LO
HACEN GIRAR, CARGANDOLO.) los carros chocones... (LO
LLEVAN DE UN
LADO AL OTRO, RECREANDO EL JUEGO.) Y la Montaña Rusa! (LO
LANZAN AL
CIELO Y LO DEJAN CAER.) Au, puta madre, envidiosos! Ya rompí
mi promesa de
no decir lisuras...
DANNY: Yo me la llevo.
FERNANDO: Tú ya tienes enamorada, Danny. Si le sacas
la vuelta yo le
mando un
anónimo.
MEMO: Este es tan huevón que seguramente lo manda.
DANNY: Y es tan cojudo que de repente lo
firma! (RIEN.)
LEO: Van a ver que al final me la chapo yo. Y me
la voy a agarrar en
medio del
laberinto, bajo la luna llena.
MEMO: Uy, escuchen! (A LO LEJOS SUENAN CAMPANADAS Y
MUSICA.) Las doce,
Drácula!
LEO: Una chupadita! (RIEN.)
MEMO: En serio, escuchen, no se acuerdan?
FERNANDO: Qué teníamos que hacer?
MEMO: El quinceañero! El vals! La Caníbal ya está
bajando la escalera!
LEO: Vamos!
MEMO: Esperen... mi corbata... mi pantalón! (LE
ARROJAN LAS PRENDAS
MIENTRAS SALEN
CORRIENDO.)
POR LA
ESCALERA DE SU MODESTA CASA BAJA JENNY, LA QUINCEAÑERA. LLEVA UN
RECARGADO
VESTIDO ROSADO. BAILA UN VALS CON SU PAPA, ENMASCARADO COMO
TODOS LOS
ADULTOS DE LA OBRA. LUEGO LO HACE CON LOS CUATRO CHICOS. OTRAS
PAREJAS GIRAN
A SU ALREDEDOR. ELLA ES EL CENTRO DEL MUNDO Y LA SONRISA
NO CABE EN SU
ROSTRO. PASA DE AMIGO EN AMIGO, BAILANDO, Y CADA UNO LE
CUENTA ALGO DE
LO OCURRIDO HOY. PRIMERO CON LEO.
LEO: Sabes, Jenny? Desde mañana vamos a trabajar!
JENNY: En qué?
LEO: Vamos a ser unos monstruos!
JENNY: Cómo?
LEO: Monstruos, mamacita, cuando me veas
disfrazado te vas a morir por
mí...
DANNY: (LOS DETIENE. BAILA CON JENNY.)
Cuando lo veas disfrazado, te vas
a morir nomás!
El quería ser cantante y ahora va a ser hombre lobo!
(RISAS.)
JENNY: Y tú, Fernandito? Ven! (DEJA A DANNY
Y BAILA CON FERNANDO,
TORPEMENTE.)
También vas a trabajar?
FERNANDO: Sí, y nos van a pagar recontra bien!
JENNY: Qué paja!
MEMO: (SE ACABA LA MUSICA.) Y conmigo? No has bailado
conmigo!
JENNY: Se acabó el vals. (HACIA AFUERA.)
Pongan salsa!
FERNANDO: (INGENUO.) Por qué no invitaste a la
Bromberg?
JENNY: A quién?
DANNY: (A FERNANDO.) Cállate!
LEO: Yo no bailo salsa.
DANNY: Sólo con Fransuá.
FERNANDO: Entonces yo tampoco bailo.
DANNY: Yo sí!
MEMO: Yo también, acuérdate que me debes una!
FERNANDO: Bueno, entonces yo...
MEMO: Decídete, mierda, sí o no?
DANNY: A este lo van a definir cuando se
haga bailarín.
LEO: A celebrar, carajo! (SUENA UNA SALSA DEL 75:
EL PRESO, DE FRUKO.)
Vamos a ganar
un huevo de plata! (BAILAN. DE REPENTE CALLA LA MUSICA Y
QUEDAN
CONGELADOS. UN HAZ DE LUZ CAE SOBRE JENNY, QUE SE MUEVE Y HABLA A
LA PLATEA.)
JENNY: Cómo me acuerdo de esa época! Qué
felices me hicieron todos! Mi
papá, con sus
tremendos bigotes, me mandó mariachis el
día anterior y
se puso a
cantar con ellos, borrachísimo, (RIE.) y me daba risa y
vergüenza ver
que el más mexicano de la noche parecía él! Mis amigos:
Danny, que ya
tenía chica pero era un vivo. Su enamorada era dueña de
una ferretería
gigante en Breña. Mejor dicho: su papá. Y él decía que
por eso salía
con ella. A Memo ese año le dio por ser sacerdote.
Fernando no
sé, parecía un niño y sólo me provocaba engreírlo. Y Leo?
Ay, Leo!
(SUSPIRA.) Me moría por Leo y nunca se dio cuenta! (A LEO,
CONGELADO.)
Oye: me moría por ti. Te he visto en la calle con tu maleta
de vendedor;
ibas cantando y nos cruzamos así de cerca, cara a cara, y
no me
reconociste. Qué pena me dio. Ahora que ya estamos adultos y hemos
pasado tantos
años sin vernos pensé que si te encontraba iba a
confesarte lo
que sentí por ti. Pero ya me casé. Ya te vi. Y no te dije
nada porque me
dio miedo acordarnos juntos de esa noche horrible, la
última que
pasamos en el Laberinto.
TODOS
RECUPERAN EL MOVIMIENTO. BAILAN. LEO CAE AL SUELO Y GESTICULA
FEROZMENTE,
COMO SI SE ATORARA. APARECE UN BIOMBO A UN LADO DE ESCENA.
LOS CHICOS SE
ESCONDEN DETRAS. LEO SE ARRASTRA TRAS EL BIOMBO Y LA
CANIBAL SALE.
EN EL BIOMBO
LEEMOS UN CARTEL, QUE LUEGO DESAPARECE:
Domingo 20 de
julio de 1975, 12 del día, en la feria.
LEO: (DETRAS DEL BIOMBO) Agg... empezó la
transformación... no lo
soporto!
Socorro! Soy un monstruo! Me crecen pelos, mi rostro... qué
horror!
Sálvenme! Llamen a un cura! Aunque sea que venga Memo! Agg!
(SALE COMO SI
LO ECHARA UNA FUERZA MALIGNA Y CAE EN EL CENTRO DEL
ESCENARIO.
ESTA DISFRAZADO Y ENMASCARADO. ENTRA JENNY CON ROPA NORMAL.)
JENNY: Ay! Me has asustado!
LEO: Te gusto?
JENNY: Qué lindo!
LEO: (A FERNANDO QUE SIGUE TRAS EL BIOMBO.) A
ver, Fernando, ven pa´que
te vean!
FERNANDO: No quiero.
JENNY: Sal, no tengas roche! (SALE FERNANDO
COMO FRANKENSTEIN. RISAS.)
FERNANDO: Ya ven? No se burlen! (QUIERE IRSE.) Estoy
hecho un payaso!
JENNY: Estás lindo, Fernandito! (LO BESA EN
LA MEJILLA.)
LEO: Y mi besito?
JENNY: Tú no besas, mano larga, tú muerdes!
(COQUETEAN. ENTRA DANNY COMO
DRACULA.)
DANNY: Qué pasa? No seas confianzudo, oye!
LEO: Ay, celosito... el monstruo de los ojos
verdes...
JENNY: Qué guapo!
LEO: Parece hombre. (RIEN.) Memo?
MEMO: (TRAS EL BIOMBO.) Acá.
DANNY: Sal, oye! Tengo hambre! (APARECE MEMO
VENDADO COMO LA MOMIA.) Y
eso?
FERNANDO: Eso no es disfraz.
LEO: A este lo han atropellado.
DANNY: Espera a que te vea la Bromberg.
JENNY: La qué?
FERNANDO: La Bromberg, no la conoces, la chibola que
miramos...
JENNY: Dónde miran?
DANNY: (SACANDO DEL DIALOGO A FERNANDO.) El
quiere decir que la hemos
visto por acá,
es una rubiecita que...
JENNY: Ah, la alemanita? Es una niña.
Claro, ideal para ustedes que son
pipiolos,
pues. Qué le ven a ese palo de escoba?
LEO: Nada, nada, no te ases...
JENNY: Yo no he venido acá para que se
burlen de mí, ah.
DANNY: No, qué va. Has venido a burlarte de
nosotros.
JENNY: (A LEO.) Tú dijiste que me podías
conseguir trabajo.
LEO: Pero si te pones pesada...
DANNY: No la trates así, loco. Jenny: no
quisieras hacer de caníbal?
(TODOS RIEN DE
GOLPE, PERO DISIMULAN.)
JENNY: Gracioso, no? Crees que no sé?
DANNY: Qué?
JENNY: Esa es mi chapa. Ustedes me dicen la
Caníbal y sólo cuando me
hablan a mí
usan mi nombre.
DANNY: (MIRA A SUS AMIGOS BUSCANDO
COMPLICIDAD.) No, Jenny, nosotros no
te hemos
puesto ningún apodo.
FERNANDO: (SEÑALA A LEO.) El fue.
JENNY: Y por qué la Caníbal?
DANNY: Ya hablé con el viejo. Quiere una
chica vestida de Caníbal en la
puerta...
(TODOS RIEN SIN RUIDO.) Pero con mini. Y pensé que tú...
JENNY: En serio?
DANNY: (SIN OIRLA.) El viejo hace de boletero
vestido como la Muerte y
tú haces pasar
a la gente. Aceptas?
JENNY: Acepto, pero si me cuentan por qué
me dicen Caníbal.
DANNY: Eso sí, te quedas afuera.
LEO: (A DANNY.) Y no le vamos a ver las piernas?
JENNY: (A DANNY.) Y no voy a ver cómo asustan?
MEMO: Acaso te vamos a dar miedo?
DANNY: Además, con el traje de este (SEÑALA
A MEMO.) la gente va a creer
que está
entrando al hospital!
LEO: No, van a pensar que el loco James le ha
pegado! (RIEN.)
JENNY: El loco James?
FERNANDO: El loco de la pampa, pues.
DANNY: Tú no sales a la calle?
FERNANDO: El que usa corbata y tiene un maletín viejo.
JENNY: Y cómo saben que se llama James?
MEMO: Así le decimos, por el maletín.
JENNY: Lo he visto. Me da miedo.
MEMO: Lo cuida como si fuera de oro.
LEO: Qué tendrá adentro?
FERNANDO: (SILENCIO.) Plata.
DANNY: Qué?
FERNANDO: No han oído lo que dicen los ambulantes? Que
en ese maletín
lleva plata.
JENNY: No te creo.
MEMO: Chucha, ahora entiendo!
LEO: Qué?
MEMO: Yo he visto al loco entrando a la joyería!
DANNY: Al loco James? Estás mal, cómo lo van
a dejar?
JENNY: Apesta!
LEO: Con ese olor se derriten las sortijas.
MEMO: En serio, yo lo vi.
LEO: Cuenta.
MEMO: Me había olvidado de comentarles...
LEO: Cuenta rápido que tengo hambre!
FERNANDO: Otra vez el rabioso renegando.
DANNY: Apúrate que a las cuatro hay que
chambear.
MEMO: (ENFATICO.) Miren, yo pasaba por la joyería y
lo vi. Entró como en
su casa. El
huachimán lo siguió... (LA ESCENA SE RECREA AL LADO, EN
SILENCIO. EL
LOCO ENTRA A LA JOYERIA. OTROS ACTORES, ENMASCARADOS,
REALIZAN LAS
ACCIONES QUE NARRA MEMO.)
JENNY: Y lo sacó!
MEMO: La administradora no dejó que lo boten! Y
luego, no saben!
LEO: Qué?
MEMO: Ella lo hizo subir a la oficina y el loco se
sentó en el
escritorio!
FERNANDO: Encima del escritorio? (RIE SOLO.)
MEMO: No, bien sentado, como cliente! La mujer le
invitó café y
conversaron,
lo vi todo por la vitrina que tienen arriba, acuérdate que
eso fue tienda
de ropa y todavía...
DANNY: Sigue contando, huevas!
MEMO: Se sentaron los dos frente a frente en el escritorio.
El puso su
maleta encima,
entre ambos, y hablaban como gente normal. Y el loco
abrió su
valija y le enseñó lo que tenía...
LEO: Qué era?
MEMO: No vi, pues, yo estaba abajo y al frente, qué
creen, que soy
Superman?
DANNY: Sigue!
JENNY: De repente ella quería levantarse al
loco.
MEMO: No, hablaban cosas importantes, como si de
verdad tuviera plata,
serios los
dos. Tomó su café, le enseñó la maleta, ella miró adentro,
agarró lo que
había y me pareció que agarraba unos fajos, pero no compró
nada.
FERNANDO: Cómo sabes?
MEMO: Porque ella dejó la plata adentro y él cerró.
Siguieron
conversando un
ratito y...
DANNY: Y?
MEMO: El le dio la mano y se fue.
LEO: Carajo! No puede ser. (LA RECREACION
LATERAL, A CARGO DE ACTORES EN
SILENCIO,
DESAPARECE. PAUSA. PIENSAN.)
FERNANDO: Ya ven? Tiene plata en la maleta.
LEO: Y si se la quitamos?
DANNY: Eso! Nos quedamos con la maleta!
MEMO: Qué?
LEO: Le robamos, pues, le cambiamos el maletín,
qué sé yo!
JENNY: Leo, qué cosas se te ocurren.
FERNANDO: Puede ser, no?
MEMO: Qué les pasa, están locos también?
DANNY: Y si tiene plata?
MEMO: No es de ustedes. Se van a volver rateros?
LEO: Quién se va a enterar?
MEMO: O sea que si nadie se entera, haces lo que sea?
DANNY: Como en la casa de Fransuá. (GUIÑA EL
OJO A SUS AMIGOS.)
LEO: En serio, le robamos!
DANNY: Total, es sólo la maleta de un loco.
Una tontería.
MEMO: Si está llena de plata no es tontería. Es robo.
LEO: Qué te pasa? Ya te volviste cura, tarado?
FERNANDO: Verdad, mejor no.
LEO: Tú habla cuando te decidas.
JENNY: No lo trates así. No les parece que
sueñan chiquilladas? Dónde
está mi ropa?
FERNANDO: (SE PASMA.) Te vas a cambiar acá?
JENNY: Atrás del biombo.
DANNY: No importa, te esperamos! (ELLA VA
DETRAS DEL BIOMBO Y SE
CAMBIA.)
LEO: (A FERNANDO.) Asómate, Frankenstein!
FERNANDO: Me asomo?
DANNY: (CELOSO.) Y si le pega?
MEMO: Eso no se hace.
FERNANDO: Mejor no miro.
LEO: Eres un zonzo, ella quiere contigo, bruto,
ni te das cuenta.
DANNY: No hables así de Jenny...
LEO: No me digas que tú...
MEMO: Ya tienes enamorada, acuérdate!
LEO: Ella se muere por Fernandito, no viste cómo
lo abraza? Para
nosotros es la
Bromberg, Danny!
DANNY: No te metas, Fernando.
JENNY: (REAPARECE VESTIDA DE AFRICANA, CON
UN HUESO EN LA CABEZA. LLEVA
MINIFALDA Y
MEDIA MASCARA O UN PEQUEÑO ANTIFAZ, HACIENDO JUEGO CON LOS
DEMAS
MONSTRUOS.) Les gusto? (TODOS APLAUDEN.)
TODOS: (A CORO, HACIENDO BARRA.) Jenny,
Jenny...
JENNY: No me den vergüenza...
TODOS: (SIGUEN.) Jenny, Jenny... (APARECE EL
VIEJO DISFRAZADO DE
CALAVERA CON
TUNICA. ENTRA DE GOLPE, GRITANDO. TODOS SE ASUSTAN) Ah!
EL VIEJO: Qué pasa acá? Silencio! Esa bulla no la
voy a permitir en el
Laberinto!
DANNY: Nada, jefe, estamos felices?
LEO: La ropa nos queda mostra! (RIEN.)
EL VIEJO: Vayan a almorzar!
DANNY: Se pasó el tío, nos va a invitar!
EL VIEJO: Qué invitar ni invitar, ya hablé con el
dueño de la pollería y
dice que les
va a dar fiado porque ahora tienen trabajo. Ven? Los voy a
volver gente,
conmigo y aquí van a aprender más que nunca en sus vidas!
El 30 de julio
les van a cobrar, y por primera vez van a tener lo que se
merecen!
FERNANDO: Gracias, señor!
JENNY: Qué rico!
DANNY: A comer!
EL VIEJO: Los espero a las cuatro en punto!
LEO: Quiero pierna, pechuga, rabadilla!
MEMO: Vamos a llenarnos de pollo con papas!
LEO: Yo solamente quiero carne! Carne! Los
monstruos comemos carne!
(SALEN RIENDO.
MUSICA.)
EL ESCENARIO
ES AHORA LA CALLE AL ATARDECER. TAL VEZ UN RINCON OSCURO
DEBAJO DE UN
PUENTE, ENTRE LUCES IRREALES, APARECE UN LOCO CALLEJERO CON
UN MALETIN, UN
PALO, UNA PIEDRA Y VARIAS BOLSAS. POR SU CORBATA Y SACO
RAIDO
DEDUCIMOS QUE ES JAMES.
EL LOCO: Yo soy James Bond. No. Soy el loco
James Bond. Tampoco. Soy el
loco del
maletín James Bond. Le tienes miedo a mi palo? Y a mi piedra?
Dices que sí,
pero en verdad tiemblas por lo que llevo en el maletín.
Acá van el
destino, la vida, la pasión, la muerte, mi periscopio y mi
galleta.
Adentro tengo mil dólares, diez mil, (IN CRESCENDO.) 100 mil,
un millón, mil
millones, diez mil millones, un billón de billones de
recuerdos! Que
nadie toque el tesoro que llevo en el extremo de mi
brazo, la
fuerte rama en la que cuelga la fruta del tiempo con cáscara
de cuero. Me
lo han querido robar los dioses, los diablos, los ángeles,
los hombres y
el doctor No. (MUESTRA UN CUCHILLITO.) Vade retro, orbi,
no se metan con
James Bond que lleva su periscopio y su daga para
defender los
diamantes eternos de la Reina Queen Primera, los microchips
soviéticos,
los secretos chinos de la vida feliz, el mapa de El Dorado,
el Tercer Ojo,
la Eterna Juventud! Me cuido con mi piedra y con mi palo
para que no me
la cambien por otra igualita porque después llego a mi
casa, la abro
y zas, se escapan los males de Pandora, pum, la bomba de
neutrones,
flush, se sale el cometa Kohoutek. No puedo dejar que me la
quiten porque
el día que otros la abran llegarán la madurez, el
desengaño y la
muerte. Por suerte puedo cuidarla. Tengo mi palo, mi
piedra, mi
cuchillo, mi periscopio y mi galleta. Soy James Bond. Nunca
me despeino y
siempre caigo parado. (SALE.)
OSCURO TOTAL.
MUSICA FUNEBRE. APARECE FUGAZMENTE UN CARTEL
FOSFORESCENTE,
LLENO DE CALAVERAS Y MURCIELAGOS MAL DIBUJADOS. LEEMOS EN
EL: LABERINTO
DE MONSTRUOS.
CHILLIDOS Y
GRITOS DE ESPANTO, GRABADOS, ATRAVIESAN LA PENUMBRA. LO
MISMO HACEN
CUATRO PERSONAS ENMASCARADAS, GROTESCAS REPRESENTACIONES DE
UN PAPA, UNA
MAMA Y DOS JOVENES HIJOS, GENTE NORMAL QUE TAMBIEN LUCE
MONSTRUOSA,
COMO TODOS LOS PERSONAJES. A UN LADO, EL VIEJO PARECE MARCAR
EL RITMO DEL
MIEDO: CADA VEZ QUE CHASQUEA LOS DEDOS, SE PRODUCE UN
FOGONAZO Y UN
MONSTRUO ATACA.
PRIMERO SE
ENCIENDE DE PRONTO UNA LUZ DE COLORES; APARECE UN SARCOFAGO
(QUE SE ABRE
CON UN GOLPE FORTISIMO) Y SALE DE EL UN MONSTRUO –MEMO, LA
MOMIA–
ASUSTANDOLOS.
LA FAMILIA
SALTA Y AVANZA POR EL LABERINTO, HUYENDO MIENTRAS LA MOMIA Y
SU LAMPARA SE
DESVANECEN. APENAS HAN EMPEZADO A REIR POR LO OCURRIDO
CUANDO DRACULA
–DANNY– SURGE DE LA NADA Y LOS ESTREMECE MOSTRANDO LOS
COLMILLOS Y
ABRIENDO SU CAPA BAJO UN FAROL ROJO QUE LO ALUMBRA DE GOLPE.
LAS VICTIMAS
VUELVEN A CHILLAR, DAN UNOS PASITOS APRESURADOS Y LOS
PARALIZA OTRA
LUZ REPENTINA: UNA MORTECINA LUNA DE CELOFAN QUE DEJA VER,
TRAS UNA
HERRUMBROSA REJA COLONIAL HECHA DE CARTON PIEDRA, AL HOMBRE
LOBO –LEO–
LANZANDO UN FEROZ AULLIDO. LA BESTIA ESTIRA LA MANO PARA
MATARLOS CON
SUS GARRAS Y ELLOS, AL ESCAPAR, PRECIPITAN SU FINAL CAYENDO
EN LA GUARIDA
DE FRANKENSTEIN, QUE ENTRE CHISPAZOS AZULINOS Y ARCOS
VOLTAICOS LES
DA EL ULTIMO SUSTO, ABRIENDO UNA PUERTA Y ARROJANDOLOS AL
ABISMO DE LA
REALIDAD, FUERA DEL LABERINTO.
COMENTAN EN
GRUPO, SALIENDO.
PAPA: Extraordinario!
UN HIJO: Qué lindo, papá!
EL OTRO: Parecían de verdad!
MAMA: El mejor juego del parque, Esto nunca lo
olvidaremos!
LOS HIJOS: Tráenos otro día! Queremos volver!
SE VAN.
APARECE OTRO CARTEL.
Miércoles 23
de julio de 1975, 8 de la noche, entre los arbustos.
ENTRAN DANNY,
MEMO Y LEO, CON LOS DISFRACES PUESTOS, Y SE ESCONDEN ENTRE
LOS ARBUSTOS
ESPERANDO A QUE URSULA SE CAMBIE.
DANNY: Tú eres imbécil? Nos van a despedir!
MEMO: La Bromberg puede esperar, lobo, nos has traído
a la fuerza...
LEO: Acaso no les gusta verla, creer que la
tocan, espiarla al pie
de...?
DANNY: Pero si el viejo se entera, nos
cagamos!
MEMO: Nos puede botar, Danny tiene razón...
LEO: Hay que sacarle el jugo a la vida, vampiro!
Acaso el viejo no está
ganando un
huevo de plata con nosotros?
DANNY: Sí, es cierto. Cobra un sol por
persona, y cada día han entrado
como 300...
MEMO: 352 ayer.
DANNY: Tú las cuentas?
MEMO: Claro. Si no hay nada más que hacer, me aburro.
En total van 1326.
LEO: Con eso ya pagó nuestros sueldos, y ya está
ganando, y recién
estamos 23 de
julio! Y miércoles! El fin de semana va a venir un montón
de gente más!
MEMO: Pero el permiso debe ser caro.
LEO: Cuál permiso? Es un terreno descampado, no
debe pagar nada. Si
fuera un
parque, en fin...
DANNY: O un estadio particular...
LEO: Nos está sacando la sangre, no le va a pasar
nada por cinco
minutos!
MEMO: Más, ya tenemos afuera un cuarto de hora.
LEO: Son las ocho y diez y esta babosa no sale.
DANNY: Vámonos que nos descuenta.
LEO: Esperen, qué raro, ella nunca se demora...
MEMO: No habrá viajado por vacaciones?
DANNY: No sé, hace cuatro días que estamos
trabajando. No la vemos desde
el sábado...
MEMO: Y hoy es miércoles; si viajó el domingo?
DANNY: No. No puede ser, Fernando dice que
la vio ayer temprano, en la
panadería...
(BURLON.)
LEO: (SOCARRON.) A los chibolos los mandan a
comprar pan...
MEMO: A ella también...
DANNY: Y vas a hacerle caso a lo que cuenta
Fernando?
LEO: El dijo que el loco tenía plata.
MEMO: Eso lo conté yo, Leo.
DANNY: Y tú crees eso?
LEO: Es que Fernando contó algo más, se acuerdan?
FERNANDO
APARECE A UN LADO Y CUENTA UNA ANECDOTA. AL OTRO EXTREMO, COMO
EN LA
NARRACION ANTERIOR, ACTORES ENMASCARADOS RECREAN LO NARRADO.
FERNANDO: Ayer lo vi entrar al Banco Popular, este que
queda en la
esquina. Más
todavía: entró a la bóveda del Banco! Pasó por la puerta,
se asomó y el
policía puso cara de asco, por el olor, no? Vio que había
poca gente y
se metió. (SONRIE.) Se puso a llenar papeletas, se paró en
una silla,
señaló su barriga y de pronto, el gerente del Banco se le
acercó. Le dio
la mano sin bajar de la silla. El gerente lo llamó con un
dedito, así:
Ven. ¡Entraron a la bóveda! El loco iba abriendo su maleta
y hablando.
Habrá sacado plata? Habrá metido algo? Yo creo que guardó,
no sé, pero
salió rápido de allí, al toque, y el gerente se reía cuando
el loco salió,
y le hizo chao con la mano... Tiene que ser algo
importante.
Seguro son dólares, por eso los cuida así, no ves que está
prohibido
tener dólares? (DESAPARECEN FERNANDO Y LOS ACTORES QUE
REPRESENTARON
EL RECUERDO MUDO.)
LEO: Hay que robarle la maleta.
MEMO: Estás loco!
DANNY: Son fantasías de Fernando, es un
chiquillo.
MEMO: (SE ATORMENTA.) No somos ladrones, Leo!
LEO: Qué va a hacer un loco con tanta plata?
DANNY: Nos serviría un montón, Memo. Estudiar
para cura cuesta plata. Tú
mismo me has
contado. Por eso aceptaste ser la Momia, verdad?
MEMO: Sí, pero... no sé...
LEO: Es fácil: pensamos un plan, le cambiamos la
maleta...
DANNY: Podría ser mientras duerme...
MEMO: No sabemos dónde duerme.
LEO: No. Tendría que ser en el Laberinto.
MEMO: Nunca va a pagar su entrada. Además, esa plata
es suya, debe
servirle para
algo...
LEO: Para qué? Para ropa? Shampoo? No, Memo, él
no sabe lo que tiene.
MEMO: Para comer, puede ser para comer.
DANNY: Mira, si la maleta está llena,
hacemos el compromiso de pagarle
todos los días
un menú en el mercado.
LEO: (IMPACIENTE.) Lo he visto comiendo basura!
DANNY: Piensa en tu carrera...
MEMO: (A DANNY.) Y tú, en qué piensas? Para qué
quieres plata?
LEO: (LO INTERRUMPE.) Acepta, Memo...
MEMO: No, no puedo. Ay! Ocho y media! Imbéciles, nos
hemos demorado
mucho!
DANNY: Alemana de miércoles, se le malogró
el reloj!
FERNANDO: (ENTRA ASUSTADO, TAMBIEN CON EL DISFRAZ
PUESTO.) Oigan, por
qué se
demoran? El viejo está como loco!
DANNY: Qué haces acá? Te dejamos cuidando y
te largas!
FERNANDO: Pero ustedes no saben lo que ha pasado, el
Laberinto se llenó
de gente, yo
los asustaba, pero salieron protestando! La Caníbal les
hablaba,
“cálmense”, les dijo, pero igual fueron a reclamarle al viejo!
“Qué es esto”,
le gritaron, “un sol para ver a un monstruo de mentira,
no hay
emoción, esto es una estafa”! Y el viejo está como un pichín!
DANNY: Chucha, regresamos! (RECOMPONEN SUS
PERSONAJES MACABROS.)
MEMO: (PREPARANDOSE PARA VOLVER.) Yo les dije!
FERNANDO: Y no les he contado lo peor!
DANNY: Qué?
FERNANDO: Cuando salí para buscarlos, estaba entrando
la Bromberg!
LEO: Vamos! (APARECE EL VIEJO VESTIDO COMO LA
MUERTE Y LOS DETIENE CON
UN GESTO
ENERGICO.)
EL VIEJO: Ahh! Acá están, animales! Qué se han
creído, que me pueden
robar así
nomás? A ver, tengo cara de qué? (AGRESIVO, ACERCANDOLES EL
ROSTRO CON
INSOLENCIA.) Tengo cara de qué, díganme!
MEMO: Señor, nosotros no...
DANNY: Discúlpenos!
EL VIEJO: A los cuatro les voy a descontar el día
entero, y además el
salario
dominical! Estafadores de miércoles, qué creen, que me van a
agarrar de
punto a mí?! Yo ya estoy de vuelta, animales! Voy a cobrarles
hasta la
última galleta! Y si es necesario, les
pongo una denuncia en
la comisaría.
(A MEMO.) Tú te has subido a todos los juegos tres veces
al día, por lo
menos! (A LEO.) Tú te has comido más de diez hot dogs,
escapándote
además del Laberinto! (A FERNANDO.) Y tú has llegado tarde
todos los
días!
FERNANDO: Nunca, me está confundiendo con Danny...
EL VIEJO: Igual te escapas! Qué haces acá?!
FERNANDO: (CASI LLORANDO.) Vine a avisarles, señor...
EL VIEJO: Justos pagan por pecadores. Acaso he
contratado delincuentes?
Díganme: son
ladrones? Quiero gente honrada, gente que sepa lo que es el
dinero!
Ustedes creen que lo regalan, que crece en los árboles, que se
encuentra
botado en la basura! No, la plata es más grande que todas las
tonterías en
las que ustedes piensan. Ni Dios, ni la música, ni las
mujeres les
van a dar nada. Quieren un futuro? Trabajen entonces, ganen
dinero! El
futuro es más caro de lo que creen! Dejen de pensar en
musarañas! Las
cosas que no se pueden pagar sólo les importan a los
locos.
Vayan a trabajar antes que los despida!
En tres minutos los
quiero allá,
comprendieron? Tres minutos o se acabó! (SE VA. FERNANDO
SALE TRAS EL,
ASUSTADO.)
DANNY: Este viejo nos va a descontar.
MEMO: (PREOCUPADO.) Y tenemos un montón de deudas.
LEO: (CONTIENE LA IRA.) Hay que robarle al loco.
Sólo nos queda eso para
tener plata...
Pensemos un plan.
MEMO: Pero Leo...
DANNY: Memo, vas a trabajar por gusto?
Apenas nos va a quedar plata,
aprovechemos
el Laberinto!
LEO: Hay que pensar un plan en el Laberinto...
MEMO: Y Fernando?
LEO: El va a hacer lo que digamos todos, pero sin
ti no funciona, Memo,
cualquier plan
allí no va a ligar sin tu ayuda.
DANNY: Tú eres el primero, el que recibe a
los que entran...
LEO: La Caníbal también tendrá que ayudar.
MEMO: (DUDA. CEDE.) Pensemos un plan. Pero eso sí, si
tiene mucha plata,
si es
muchísimo dinero, prométanme que le vamos a devolver la mitad, sí?
Prometido?
DANNY: Sí.
LEO: Sí, claro.
MEMO: La mitad. La mitad exacta. Y algún día le
pagaremos el resto.
(SALEN
APURADOS.)
DANNY SE
ADELANTA Y SE ENCUENTRA EN PRIMER PLANO CON JENNY. LA MIRA
ENAMORADO. SE
SIENTAN FRENTE A FRENTE. ESTAN EN UN CAFÉ.
DANNY: Hola, Jenny, te invité a tomar algo
para decirte que... que...
JENNY: Puedo pedir lo que quiera?
DANNY: Sí, por supuesto!
JENNY: Gracias. Mozo! Quiero una
hamburguesa, por favor, pero una doble,
y con papas
fritas, ensalada, gaseosa, un banana split y...
DANNY: (LA DETIENE CON UN GESTO.) Para!
(ELLA QUEDA CONGELADA. EL SE
PONE DE PIE Y
HABLA ATORMENTADO. LO QUE ESTAMOS VIENDO ES SOLO PARTE DE
SU FANTASIA.)
No puedes pedir tanto. No puedes pedir nada, no tengo
plata. (A
PLATEA.) Tengo que conseguirla como sea, sino nunca le diré
que la quiero.
(SE DETIENE EN PRIMER PLANO. JENNY VIENE Y SE PARA JUNTO
A EL. ESTAN EN
LA COLA DEL CINE.) Jenny, te he invitado al cine para...
para decirte
que...
JENNY: No podemos conversar adentro?
DANNY: Es que quiero que sepas que yo...
JENNY: Qué bonita película: Infierno en la
torre! Qué romántico! Vamos
a entrar?
DANNY: Mira, yo siento por ti...
JENNY: No vas a comprar las entradas?
DANNY: Claro, sí... Espera! (VUELVE A DEJARLA CONGELADA CON EL VUELO
DE
LA MANO.)
Tengo que tener plata, y no quiero pedirle más a mi enamorada,
y mucho menos
para esto. Sería el colmo!! (AHORA LOS DOS SE SIENTAN
JUNTOS,
MIRANDO AL PUBLICO, AGARRANDO UNA MISMA BARRA DE METAL DELANTE
DE ELLOS.
ESTAN EN LA MONTAÑA RUSA.)
DANNY: Acá sí puedo invitarte, porque el
viejo nos fía...
JENNY: Cómo dices? Suena mucho este
carrito...
DANNY: Digo que acá puedo invitarte y
decirte que te...
JENNY: (GRITA MUY ENTRETENIDA AL CAER EL
CARRITO.) Ahhhh!!!!
DANNY: Quiero decirte que te quiero!
JENNY: Cómo? No te escucho!
DANNY: Digo que te...
JENNY: Ahhhh! (LO CORTA, GRITANDO AL CAER
OTRA VEZ. ESTA MUY DIVERTIDA Y
NO LO ATIENDE.
EL CAE EN SILENCIO.) Qué emoción! Qué me decías?
DANNY: Que yo siento por ti...
JENNY: Mejor conversamos abaaaaaaaajooooo!
Ahhh! (SIGUE DIVERTIDA.) Qué
horribleeee!
(CAEN. DANNY SE IMPACIENTA.)
DANNY: Jenny!
JENNY: Después hablamoooos! Ahhh!
DANNY: Cállate! (DETIENE LA MONTAÑA, EL GRITO Y
LA CONVERSACION. ELLA
QUEDA FELIZ,
CON LA BOCA BIEN ABIERTA.) Nunca le caigas a una hembrita
en la Montaña
Rusa. Yo tenía la estaca de Jenny clavada en el corazón,
pero sin
dinero no iba a saber que la quería! Por eso acepté, sólo por
eso. Y qué
ironía: igual jamás se enteró. (DURO.) Perdóname, loquito, no
quería hacerte
daño. Esa razón era muy poderosa para mí, y me siento
disculpado,
incluso después de tantos años. El amor justifica todo. Por
eso puedo
vivir en paz.
JENNY: (RETOMA SU GRITO.) Ahhh!
DANNY: (SE SUMA AL GRITO DE ELLA.) Ahhh!
(CAEN POR LA
MONTAÑA RUSA CHILLANDO JUNTOS. DESAPARECEN.)
OTRO CARTEL:
Lunes 28 de
julio de 1975, 3 de la tarde, en la calle.
DANNY: Te gusta? (MUESTRA UN LAPICERO.)
MEMO: Se pasó!
FERNANDO: Es nuevo? Yo quiero uno igual.
DANNY: Me lo fiaron en la librería. Y
también esto. (MUESTRA UN RELOJ.)
LEO: Mira: para el frío. (MUESTRA LA CASACA QUE
LLEVA PUESTA.)
FERNANDO: Parece la capa de Drácula.
LEO: Calla chibolo, tú no sabes lo que es bueno.
MEMO: A mí me han fiado estos cuadernos. Todas las
tiendas nos fían, y
hemos comprado
lo que nos ha dado la gana, pero saben cuánto nos toca
cobrar? (CON
EL LAPICERO DE DANNY ESCRIBE EN UNO DE SUS CUADERNOS
NUEVOS. LES
MUESTRA LA CIFRA.)
TODOS: Qué?
DANNY: Eso nada más?
LEO: (ASQUEADO.) 52 soles!
MEMO: Un poco más, un poco menos. Y si nos hace
descuentos de ley...
DANNY: Pero debemos más que eso.
MEMO: Mucho más.
FERNANDO: Yo también, no me va a alcanzar!
LEO: El loco es la salvación.
FERNANDO: El loco?
DANNY: Este no sabe.
LEO: Cuéntale.
DANNY: No, tú!
LEO: Mira, Fernando: le vamos a robar el maletín
al loco. Quieres una
parte de la
plata?
FERNANDO: Pero... (A MEMO.) Vamos a...?
LEO: Escúchame, él ya aceptó. Sólo faltas tú.
Este es el plan. Mañana la
Caníbal va a
ir a buscar al loco, se va a escapara como a las diez de la
noche y...
FERNANDO: Y si el viejo la busca?
LEO: Cállate, eso no importa! Le dice que está
con la regla, qué sé yo!
FERNANDO: Está con la regla?
DANNY: Es un pretexto, huevón!
MEMO: Ella dice que lo puede hacer venir...
FERNANDO: Ya aceptó?
LEO: Sí, no se hizo problemas. Dice que el loco
la mira, que con ese
disfraz lo va
a hacer venir. El la sigue, ella entra y tú, Memo, lo
tiras al
centro del Laberinto.
FERNANDO: Y después?
DANNY: Botamos al loco, le pegamos, no sé,
ahí veremos.
LEO: Pero el maletín va a ser nuestro!
FERNANDO: Y si el loco nos pega?
LEO: Somos más, no va a poder!
FERNANDO: Y si saca un cuchillo?
DANNY: No seas niño, por qué piensas que
tiene un cuchillo?
MEMO: Imposible.
FERNANDO: Y si nos viene a buscar?
DANNY: No nos va a reconocer, nos va a ver
disfrazados.
MEMO: No sabrá que somos nosotros.
LEO: A las doce terminamos y venimos aquí, a la
escalera...
MEMO: Mejor a los arbustos, al pie de la ventana.
LEO: Tienes razón, después le aviso a Jenny.
DANNY: Yo le digo.
LEO: Bueno. Ella tiene llaves de maletín, las de
su viejo que usa unas
como esa.
Abrimos, nos repartimos el billete y listo.
FERNANDO: Pero no sé... Memo...?
MEMO: Si hay mucha plata hemos prometido devolverle
la mitad. Después le
pagaremos el
resto.
FERNANDO: Después? Cuándo?
MEMO: No sé!
LEO: Atracas o no?
FERNANDO: Miren...
LEO: Atracas o no?
FERNANDO: Tengo miedo!
DANNY: No va a pasar nada malo.
FERNANDO: Jenny ya dijo que sí? Y tú, Memo? Tú? (MEMO
ASIENTE CON LA
CABEZA.) Es
que... es que...
LEO: Si no aceptas, no se puede!
MEMO: Si tiene diez mil dólares y le devolvemos
cinco, nos quedan mil
para cada uno,
incluyendo a Jenny! El resto es para él...
FERNANDO: Y cómo le vamos a devolver el resto?
DANNY: Le ponemos el maletín en el camino.
LEO: Eso no importa ahora! Atracas o no?!
FERNANDO: (DUDA. PAUSA. TODOS ESPERAN.) Bueno... sí.
LEO y
DANNY: Bien! (DANNY Y LEO SE DAN LA MANO
Y SE ABRAZAN. MEMO SE
CUBRE EL
ROSTRO. FERNANDO SE ADELANTA Y HABLA, COMO ADULTO, AL PUBLICO)
FERNANDO: Esa noche tuve un sueño raro. Estaba en ropa
interior y me
tocaba los
huevos. A esa edad yo creía que se me estaban cayendo, era
un... un
tonto. Por tonto acepté, supongo. En ese Laberinto conocí a la
enamorada de
Danny. La chica me pareció tan pura, no sé qué hacía con
ese
murciélago. Y le daba plata! Se veía tan sola y tan linda. La
comparé con la
Caníbal y ésta apareció en mi sueño, también en ropa
interior.
Tenía mejores piernas, buen busto, pero me parecía una
cualquiera.
Esa era la mujer para Danny, pero dicen que me miraba a mí.
Yo era
ingenuo, tenía la misma edad que ellos pero me faltaba calle. El
tema era sucio
para mí. Hablo del sexo, las parejas, eso. No quería
fijarme en las
chicas. Hasta ahora, casado y con hijos, se me ocurren
cosas como
esas. Es que mi viejo tenía una amante, según mi mamá, y creo
que eso me
malogró la visión del amor. Ella me hizo notar que ahora
llegaba tarde,
oliendo a perfume barato, y el sueldo no le alcanzaba.
Seguro le
compraba cosas. Mi mamá lloraba por mi papá y yo lloraba por
ella. Me daba
pena cualquier persona, hasta la Bromberg, porque la gente
contaba que el
padrastro la tocaba y abusaba de la chica. Pobrecita, qué
rabia. Ella
nunca hablaba, seguro por miedo, y aunque hubiéramos
conversado
algún día en la cola de la panadería nunca iba a tocarle ese
tema. Tenía 13
años, no sabía ni medio de la vida. Era un chiquillo
idiota. Por
eso les dije que sí. Y esa noche, la última, se presentaron
los peores
monstruos de mi historia.
APAGON.
CARTEL.
Martes 29 de
julio de 1975, en el Laberinto.
APARECEN LOS
MONSTRUOS ASUSTANDO A LA GENTE. DIALOGAN ENTRE SUS
APARICIONES.
MEMO: Hoy viene. Es el Día D.
DANNY: No tengan miedo.
LEO: No va a pasar nada. Va a salir bien.
MEMO: Más gente. (SE ESCONDEN. ASUSTAN A LOS
VISITANTES.)
DANNY: Ha entrado más público que nunca...
MEMO: Es que en Fiestas Patrias salen en mancha...
FERNANDO: Miren... Miren quién viene!
ENTRA UNA
LINDA Y PALIDA CHIQUILLA.
TODOS: La Bromberg!
LEO: Déjamela a mí.
FERNANDO: No le hagas nada.
LEO: Déjenmela!
ELLA ENTRA.
LAS LUCES SE ENCIENDEN, TODAS, MIENTRAS LLEGA AL CENTRO DEL
ESCENARIO. LA
MUSICA DE HORROR Y LOS GRITOS ESCALOFRIANTES DAN PASO A UN
TENSO
SILENCIO.
MEMO: Pasa.
DANNY: Sigue.
FERNANDO: No te vamos a asustar.
LEO: (LE TIENDE UNA MANO.) Ven conmigo...
FERNANDO: (SERIO.) Déjala.
LEO: Qué te pasa? Sólo voy a darle un... (LE TOMA
LA MANO A LA
BROMBERG.)
FERNANDO: (ENOJADO.) No la toques! Déjala en paz o no
entro en el plan!
(EL LOBO LA
SUELTA. SILENCIO TENSO. FERNANDO Y LEO SE MIRAN.)
LEO: (A ELLA.) Siga usted, princesa. Por acá es
la salida.
URSULA LOS
MIRA CON ENOJO Y SALE CORRIENDO DE PUNTITAS.
LEO: Me jodiste, estúpido. Ya me la iba a chapar.
Era mi gran chance.
FERNANDO: (ENVALENTONADO.) Calla, imbécil.
LEO: Terminando esto te saco la mierda!
DANNY: No peleen! Viene más gente!
EL VIEJO: Silencio, prendan las luces! Luces! (A
TODOS.) No se les
ocurra asustar
o les meten un balazo! Cállense, ya viene!
MEMO: Qué pasa?
DANNY: Quién?!
EL VIEJO: El Presidente de la República ha venido
a visitarnos!
LEO: El chino!
EL VIEJO: Cuál chino, atrevido! El Sr. Presidente
de la República,
General de División
don Juan Velasco Alvarado!
ENTRA JUAN
VELASCO ALVARADO UNIFORMADO Y CON MUCHAS MEDALLAS. ATRAVIESA
EL LABERINTO
EN SILLA DE RUEDAS, LLEVADO POR UN EDECAN. LES DA LA MANO.
JUAN
VELASCO: Ustedes son el futuro del país.
Jóvenes que trabajan para
que mañana no
hay hambre ni violencia. (AL VIEJO.) Lo felicito por
apoyarlos.
EL VIEJO: Hago lo mejor que puedo, señor
Presidente! (LO SALUDA COMO
MILITAR.
VELASCO SALE SIN DEVOLVERLE EN SALUDO. EL VIEJO SE RECOMPONE. A
ELLOS.)
Silencio! A trabajar, carajo! Este hombre espanta a la gente
peor que
ustedes! (SALE. LAS LUCES DE COLORES Y LA MUSICA VUELVEN.)
MEMO: Viene gente...
DANNY: Mira, Fernando, tu papá...
FERNANDO: Pero mi mamá se quedó en la casa...
LEO: Viene con otra hembra el pendejo!
MEMO: No, no ha entrado con ella...
LEO: Sí, mira!
DANNY: Es que en la oscuridad la gente se
junta!
FERNANDO: Y con quién está?
LEO: Qué, no ves a su parejita? Es Fransuá!
ENTRAN FRANSUA
Y EL PADRE. NO VAN JUNTOS, PERO LA TRAVESIA LOS PONE
DELANTE DE
FRANKENSTEIN QUE TOMA UN GRAN PALO Y QUIERE PEGARLES.
FERNANDO: Cochinos! Los voy a matar!
FRANSUA: Ay, señor, nos matan!
PADRE: Es de mentira, hijito... pero qué tal
realismo!
MEMO: No le pegues... (DETIENE A FERNANDO.)
DANNY: No vienen juntos...
LEO: (BURLON) Yo los vi de la mano!
FERNANDO: Les voy a sacar la m...
PADRE Y
FRANSUA: Vámonos!
SALEN HUYENDO
DEL LABERINTO. EL PAPA SE CUBRE LA CABEZA. FRANSUA DA
HISTERICOS
GRITITOS DISFORZADOS.
DANNY: (LUEGO DE ASOMAR FUERA.) La Caníbal
ya no está!
LEO: Es la hora. Ha ido a traer a James Bond.
MEMO: Ahí vienen!
ENTRA LA
CANIBAL CORRIENDO. EL LOCO LA SIGUE Y AL HALLARSE ENTRE LAS
LUCES DE
COLORES, SE DETIENE DESCONCERTADO.
LEO: Métanlo!
JENNY: Agárrenlo!
CAEN SOBRE EL.
PELEAN. DRACULA Y EL HOMBRE LOBO CONTRA JAMES BOND. EL
ORATE FORCEJEA.
LO DERRIBAN. SE PONE DE PIE Y SACA SU CUCHILLO.
MEMO: Tiene un arma!
FERNANDO: Yo les dije, nos va a matar...
JAMES: No se metan con James Bond, respeten
el futuro de la valija
diplomática!
DANNY Y LEO LE
PEGAN. LEO LE QUITA EL CUCHILLO.
JAMES: Respeto! Paz para el mundo!
LEO: Calla, loco de mierda! (LE CLAVA EL PUÑAL EN
EL ABDOMEN. JAMES
QUEDA INMOVIL.
LOS OTROS TAMBIEN. LENTAMENTE, EL LOCO CAE MUERTO.)
MEMO: Qué hemos hecho?!
DANNY: Sigue asustando que viene más gente!
LEO: Fernando, llévale el maletín a Jenny!
FERNANDO: (ATERRADO.) No, no...
DANNY: Memo, tú!
MEMO TOMA LA
MALETA Y CORRE AFUERA, HACIA JENNY. SE LO DA. ELLA ABANDONA
EL ESCENARIO A
TODA CARRERA Y MEMO HABLA AL PUBLICO.
MEMO: Lo matamos, lo matamos... Te pido perdón,
Señor, por ese crimen
que nunca
confesé. Lo matamos juntos con la mano de Leo y con su propio
cuchillo. (CAE
DE RODILLAS.) Luego lo enterramos allí mismo, en la
pampa. Cavamos
un agujero en la tierra sólo con nuestras manos, entre
susto y susto
sacamos fuerzas del horror e hicimos un hueco ridículo
donde lo
enterramos parado, entre piedras y... (LLORA.) Perdóname,
Señor, Dios y
Hombre verdadero. Yo no me perdono. No lo puedo olvidar.
Los años no
han borrado ese suceso de mi cabeza. Miles de hostias y
litros de vino
no me han sacado el sabor de la tierra, el olor de la
sangre, la
suya y la de nuestros dedos pelados, desgarrados por el
esfuerzo...
(CAVA EN EL SUELO. SE DETIENE.) creo en la resurrección de
la carne,
Señor, y en el perdón de nuestros pecados, pero? (SUSPIRA.
JADEA.) Señor,
tú que sabes dónde está, tú que sabes que era un hombre
inocente,
acógelo en tu reino.
SALE. CAMBIO
DE LUCES. ENTRE LOS ARBUSTOS, BAJO LA LUNA LLENA. ENTRA
JENNY Y LOS
BUSCA.
LEO: Por acá, entre los arbustos! Ven!
JENNY: Qué hacen ahí?
DANNY: Trae la maleta, apúrate!
JENNY: (LA ENTREGA.) Toma.
MEMO: No la has abierto?
JENNY: No, las llaves de mi papá no
sirven...
LEO: Dame! (FORCEJEAN POR LA MALETA.) Yo la abro!
DANNY: Yo! (SE LA QUITA. CON UNA PIEDRA
ROMPE LAS PEQUEÑAS CERRADURAS.
ABRE. MIRA AL
INTERIOR.) Miren!?
FERNANDO: Son fajos!
LEO: (SIN MIRAR) Plata!
DANNY: (LA CIERRA) Esto es... increíble!
LEO: Saca la plata!
MEMO: Reparte y vámonos!
DANNY: (RIE) No puede ser.
JENNY: Qué?
DANNY: (LA ABRE, SONRIENDO.) Son muchos
fajos...
FERNANDO: A ver.
DANNY: ...fajos de... de papeles.
MEMO: (MIRANDO.) Son recortes.
FERNANDO: Fotos, vean. Una familia.
JENNY: Unos niños abrazados.
DANNY: Fotos antiguas.
LEO: Qué? No hay plata?!
MEMO: Noticias del periódico...
DANNY: Sólo son recuerdos. Papeles amarillos.
Nada más.
LEO: La puta de su madre!
DANNY: La puta de TU madre, huevón! Mira lo
que nos obligaste a hacer!
LEO: Yo no los obligué!
MEMO: No es posible...
FERNANDO: Y ahora?
DANNY: (IRONICO, FUERA DE SI.) Vamos a
repartirnos los papeles, toma...
(LE ARROJA UN
PUÑADO.) Tengan! Agarren sus millones! (RIE Y LANZA LOS
RECORTES AL
VIENTO.)
FERNANDO: Y ahora qué hacemos? Nos van a meter presos!
MEMO: Qué hacemos, Leo!
LEO: Nadie se va a enterar!
JENNY: De qué?
LEO: Cállate, vete a tu casa... ¡vete ahora
mismo! (ELLA SALE SIN QUERER
ENTENDER MAS.)
MEMO: Vámonos todos!
LEO: (MIENTRAS DANNY SIGUE ARROJANDO PAPELES.)
Mañana trabajamos normal,
es el último
día...
FERNANDO: Vamos a asustar encima de...
MEMO: Basta!
LEO: (SIGUE.) Cobramos y desaparecemos.
MEMO: Y nunca más hablaremos de esto, nunca! Ni con
nuestros amigos, ni
nuestros papás
ni nadie!
FERNANDO: Ni siquiera entre nosotros?
LEO: Silencio, imbécil!
MEMO: Vámonos, Danny! Deja eso! Corran! Corran!
(SALEN
HUYENDO. EL VIENTO ARRASTRA LOS RECUERDOS SUCIOS.)
SENDAS LUCES
CAEN, UNO A UNO, SOBRE LOS CHICOS. CUANDO CONTESTAN EL
TELEFONO
APARECEN, Y DESAPARECEN AL CORTAR LA LLAMADA. DANNY MARCA UN
NUMERO. MEMO
CONTESTA.
DANNY: Aló, Memo? Ya es hora. Vamos a
trabajar y después cobramos.
MEMO: Está bien.
DANNY: Acuérdate: no ha pasado nada.
MEMO: Está bien.
DANNY: Llama a Leo.
MEMO: Sí, chao. (MARCA, DESAPARECE DANNY Y APARECE
LEO, CONTESTANDO.)
LEO: Aló?
MEMO: Leo?
LEO: Sí.
MEMO: Ya van a ser las cuatro, vamos como si nunca...
LEO: Ya sé, ya sé.
MEMO: Llama a Fernando.
LEO: Llámalo tú.
MEMO: No, tú. A
ti te respeta más. Hazlo por todos. (DESAPARECE. LEO
MARCA Y
FERNANDO CONTESTA.)
LEO: Aló, Fernando? Son las cuatro. Ya sabes qué
hacer?
FERNANDO: No voy a ir.
LEO: Tienes que ir para que nadie sospeche.
Tienes que ir.
FERNANDO: Esta bien, sólo por la plata. Pero
después...
LEO: Chao. (CUELGA. DESAPARECE FERNANDO. LEO SE
DIRIGE AL PUBLICO.)
LEO: Fuimos a cobrar, poniendo cara de que no
había pasado nada. Y
cuando
llegamos... no lo van a creer. (LOS CUATRO APARECEN EN EL
ESCENARIO
VACIO. MIRAN AL PUBLICO, DESOLADOS, BUSCANDO ALGO EN EL
HORIZONTE.) La
feria ya no estaba. Sólo quedaban palos, un montón de
basura y la
inmensa pampa, que hoy es un parque, cubierta de tierra,
pasos y
piedras. Nada más. Y en medio de la nada, un policía.
POLICIA: (SERIO, ENMASCARADO.) Vienen a
trabajar? Ustedes eran parte de
la feria?
MEMO: No, qué va.
DANNY: Veníamos a los juegos.
POLICIA: Ya no hay juegos, el tipo se fue y
estafó a todos los que
contrató. Ese
viejo era muy vivo. A ustedes les debía plata?
TODOS: No, no...
POLICIA: A medio mundo sí. Han ido a la
comisaría a presentar su
denuncia.
Desarmó en la madrugada y desapareció. A mí me han mandado a
investigar,
pero no queda ninguna pista. Palitos de helado y cajas de
chicle. Era un
ladrón, les robó algo a ustedes? (NIEGAN CON LA CABEZA,
EL POLICIA SALE.)
LEO: Apenas dio la espalda nos pusimos a buscar
la tumba de James Bond,
para
esconderla bien, teníamos miedo de que alguien la encuentre!
(BUSCAN.) No
sabíamos por dónde empezar. Unos decían que por allá, otros
que de este
lado... (DEAMBULAN.) Sin referencias no nos ubicábamos.
Dónde estaba
el Tren Fantasma? Y la Rueda de Chicago? Y el Laberinto?
Recorrimos la
pampa metro a metro, mirando el suelo con cuidado, como
loquitos,
buscando y buscando el hueco. Ni rastro. Lo habíamos tapado
tan bien que
sólo veíamos tierra seca y nunca pudimos saber dónde
metimos al
pobre. Hasta hoy nadie encuentra al loco. Y hasta hoy no he
vuelto a ver a
mis amigos ni he cruzado esa pampa con arbolitos y pasto
y... (PAUSA.)
Eso que pasó me rayó. A todos nosotros, pero más a mí que
tuve la idea.
Me olvidé del canto, fumé marihuana, me metí a estudiar
tres carreras
distintas, las dejé y terminé vendedor. Recién ahora cro
que me estoy
reponiendo. 1975 fue un año para recordar, dicen, pero yo
sólo quiero
olvidarme de esa feria, de James Bond y del Laberinto de
Monstruos,
recordando sólo las canciones alegres y los momentos bonitos
para enterrar
debajo de ellos a ese loco muerto, el que vimos entrar en
la joyería y
salir de la Bóveda del Banco.
SE RECREAN
VELOZMENTE LAS DOS ESCENAS MUDAS DE JAMES, PERO AHORA SI
ESCUCHAMOS EL
DIALOGO.
PRIMERO, LA
DEL LOCO QUE ENTRA EN LA JOYERIA A TOMAR CAFE CON LA
ADMINISTRADORA.
JAMES ENTRA, EL VIGILANTE QUIERE ECHARLO, LA CHICA LO
HACE PASAR Y
SUBIR.
LA CHICA: Un café para el señor, por favor.
SE SIENTAN A
TOMAR CAFE. EL LOCO LE MUESTRA SU MALETIN.
LOCO: Mira sobrina, los tesoros de la Reina más
valiosos que tu
joyería... (LE
MUESTRA LA MALETA.)
LA CHICA: Tío, cuando se va a curar? Mi tía lo
extraña, usted se ha
escapado del
sanatorio y se ha puesto peor, no puede ser... y mire, se
ha traído
todas las fotos de la casa, los recortes de cuando usted se
ganó el premio
como el mejor profesor, qué pena...
LOCO: Pena nada, tiempo de tareas no es tiempo de...
LA CHICA: Hasta hay fotos mías, de cuando usted me
llevaba de paseo...
Tío, regrese a
la casa...
LOCO: (DEJA EL CAFE Y SALE.) Gracias, permiso,
futuro y Perú para ti.
SALE DE LA
JOYERIA Y ENTRA DE INMEDIATO AL BANCO, A LA SEGUNDA ESCENA
QUE VIOS SIN
OIRLA. AHORA EL DIALOGO ES CLARO. EL LOCO SE SUBE A UNA
SILLA. EL
GERENTE LO LLAMA CON LA MANO. EL LOCO LE DA LA MANO Y LO
SIGUE.
GERENTE: (AFECTADO.) Vamos a la bóveda,
caballerazo...
LOCO: (LO SIGUE, CONFIADO.) A guardar el tesoro del
mundo y...
GERENTE: No, vamos para que te la chupe... (LE
TOCA LOS GENITALES.)
LOCO: Qué?
GERENTE: (TRAS LA PUERTA DE LA BOVEDA.) Bájate el
calzoncillo que te la
quiero
agarrar, loco, apúrate, enséñamela! Ya me arrodillé, loco,
aprovecha!
EL LOCO SALE DE
LA BOVEDA A GRANDES TRANCOS, ASUSTADO. SE DETIENE
ESPANTADO AL
VER QUE LA HILERA DE MONSTRUOS APARECE ANTE EL. HUYE
CORRIENDO.
JUNTO A LOS CHICOS DISFRAZADOS EL VIEJO CHASQUEA LOS DEDOS Y
ELLOS, CON
CADA RUIDO, ASUMEN DISTINTAS POSES PAVOROSAS Y CONGELADAS,
CON SENDAS
LUCES DE COLORES QUE SE ENCIENDEN SUCESIVAMENTE. LA CANIBAL
TAMBIEN ESTA
ENTRE ELLOS.
ROMPEN LA
IMAGEN Y SE ADELANTAN PARA HABLAR A PLATEA.
LEO: Yo quise ser cantante. Ahora soy vendedor.
DANNY: Yo quería ser pintor y acabé
economista.
MEMO: A todos nos fue mal. Yo quise ser cura y
ahora... soy cura.
FERNANDO: Yo quise... no sé. Pero me casé y ahora
tengo la ferretería
más grande de
Breña. (TODOS LO MIRAN.)
JENNY: (DE NUEVO A PLATEA.) No nos hicimos
adultos.
LEO: Nos convertimos en monstruos.
FERNANDO: A los 13 años.
MEMO: Y a ti, a qué edad te pasó?
DANNY: O recién te estás deformando?
JENNY: Vigila bien tus uñas.
DANNY: Crecen tus colmillos?
FERNANDO: Piel verdosa?
JENNY: Ojos rojos?
MEMO: Cuídate. Tal vez no puedas evitarlo.
DANNY: Pero al menos no creas que estás
mejorando.
LEO: Guarda tu secreto.
FERNANDO: Que no te borren la sonrisa.
JENNY: Y sobre todo... que nunca te roben
el maletín.
APARECE EL
VIEJO, CHASQUEA LOS DEDOS Y TODOS VUELVEN A SU GROTESCA POSE
MONSTRUOSA. EL
HOMBRE RIE, ENCIENDE UN CIGARRILLO Y CAE EL
TELON.
OTRO FINAL
(REEMPLAZA EL
TEXTO QUE VIENE DESPUES DE LA LINEA LARGA EN LA VERSION UNO)
LEO: Apenas dio la espalda nos pusimos a buscar
la tumba de James Bond,
para
esconderla bien, teníamos miedo de que alguien la encuentre!
(BUSCAN.) No
sabíamos por dónde empezar. Unos decían que por allá, otros
que de este
lado... (DEAMBULAN.) Sin referencias no nos ubicábamos.
Dónde estaba
el Tren Fantasma? Y la Rueda de Chicago? Y el Laberinto?
Recorrimos la
pampa metro a metro, mirando el suelo con cuidado, como
loquitos,
buscando y buscando el hueco. Ni rastro. Lo habíamos tapado
tan bien que
sólo veíamos tierra seca y nunca pudimos saber dónde
metimos al
pobre. Hasta hoy nadie encuentra al loco. Y hasta hoy no he
vuelto a ver a
mis amigos ni he cruzado esa pampa con arbolitos y pasto
y... (PAUSA.)
Eso que pasó me rayó. A todos nosotros, pero más a mí que
tuve la idea.
Me olvidé del canto, fumé marihuana, me metí a estudiar
tres carreras
distintas, las dejé y terminé vendedor. Recién ahora creo
que me estoy
reponiendo. 1975 fue un año para recordar, dicen, pero yo
sólo quiero
olvidarme de esa feria, de James Bond y del Laberinto de
Monstruos,
recordando sólo las canciones alegres y los momentos bonitos
para enterrar
debajo de ellos a ese loco muerto, el que vimos entrar en
la joyería y
salir de la Bóveda del Banco. Saben qué hacía allí? En la
bóveda llena
de millones almorzaba con el huachimán, un evangelista que
le convidaba
la mitad de su lonchera.
SE RECREA
VELOZMENTE LA ESCENA MUDA DE JAMES EN EL BANCO, PERO AHORA
SI ENTENDEMOS
LO QUE PASA, COMO LO CUENTA LEO.
Y en la joyería entraba a ver a la
administradora. Ella me lo contó
años después,
cuando me preguntó si lo habíamos visto. Ya había flores
en el parque.
Y el barrio estaba en paz.
SE RECREA LA
VISITA A LA JOYERIA: EL LOCO ENTRA A TOMAR CAFE CON LA
ADMINISTRADORA.
EL VIGILANTE QUIERE ECHARLO. ELLA LO HACE PASAR.
LA CHICA: Un café para el señor, por favor.
SE SIENTAN A
TOMAR CAFE. EL LOCO LE MUESTRA SU MALETIN.
LOCO: Mira sobrina, los tesoros de la Reina más
valiosos que tu
joyería... (LE
MUESTRA LA MALETA.)
LA CHICA: Tío, cuando se va a curar? Mi tía lo
extraña, usted se ha
escapado del
sanatorio y se ha puesto peor, no puede ser... y mire, se
ha traído
todas las fotos de la casa, los recortes de cuando usted se
ganó el premio
como el mejor profesor, qué pena...
LOCO: Pena nada, tiempo de tareas no es tiempo de...
LA CHICA: Hasta hay fotos mías, de cuando usted me
llevaba de paseo...
Tío, regrese a
la casa...
LOCO: (DEJA EL CAFE Y SALE.) Gracias, permiso,
futuro y Perú para ti.
SALE DE LA
JOYERIA Y SE DETIENE ESPANTADO AL VER QUE LA HILERA DE
MONSTRUOS
APARECE ANTE EL. HUYE CORRIENDO. JUNTO A LOS CHICOS
DISFRAZADOS EL
VIEJO CHASQUEA LOS DEDOS Y ELLOS, CON CADA RUIDO, ASUMEN
DISTINTAS
POSES PAVOROSAS Y CONGELADAS, CON SENDAS LUCES DE COLORES QUE
SE ENCIENDEN
SUCESIVAMENTE. LA CANIBAL TAMBIEN ESTA ENTRE ELLOS.
EL LOCO ROMPE
EL ACOSO. LOS MONSTRUOS QUEDAN CONGELADOS Y EL SE ADELANTA
PARA HABLAR A
PLATEA.
APARECE EL
ULTIMO CARTEL, AL PIE DE UN ARBOL. LEEMOS:
Hoy a
mediodía, en el parque.
EL LOCO: A dónde se fueron mi amigo vigilante y
mi sobrina joyera? Por
qué nadie
vuelve por este barrio, ah? Ustedes no deberían tenerme miedo.
Acá estoy,
mírenme, búsquenme, abajo del parque y del progreso, no me
ven porque
estoy atrapado por un árbol que me sujeta con la mano gigante
de su raíz y
me balancea como yo balanceaba mi maleta. Desde acá veo
crecer
edificios, sobrina, y la calle Armagedón y la farmacia
Apocalipsis y
el Banco del Fin del Mundo. Quiero avisarles que pronto
arderá el
neón, en 1999, pero no me oyen. Es que fue mi culpa, mi gran
culpa aflojar
la mano cuando la tarea era defender ad infinitum el
maletín de la
historia. Me mataron con mi cuchillo como a los valientes,
pero no me
quitaron la galleta ni el palo ni la piedra ¡ni mi
periscopio!
(LEVANTA LA MANO, COMO MIRANDO POR EL PERISCOPIO.) Duermo
parado con un
ojo abierto que vigila por encima de la Tierra, esperando
que pase mi
asesino porque está obligado a vagar como loco con sonrisa
falsa y maleta
pesada, relamiendo su colección de recuerdos. (A SUS
AMIGOS
INVISIBLES.) No tiembles, huachimán, no es contigo. Es contra
ellos, mis
asesinos. (SEÑALA AL PUBLICO Y BUSCA CULPABLES ENTRE LA
PLATEA.)
Malditos los jardineros que siembran caminos sobre la muerte de
locos, niños y
viejos, malditos los gusanos que se comen a los que no
servimos, pero
sobre todo, maldito tú, monstruo asesino, país ambicioso,
mentiroso y
adolescente! Aunque seas niño, eres malvado y yo te
condeno! sé que vagas y vagas y como la debes la
pagas, algún día te
veré cruzar
este parque de mujeres que empujan carritos y pisan mis
dedos de nácar
y marfil sin ver el periscopio que busca tranquilo, ya
pasarás, me
pisarás y te pesará encontrarme! Vas a ver, brotaré como las
lombrices de
tu mente, saldré de los arbustos de tus sueños infantiles
para saltar
sobre ti y ponerte mi saco piojoso y hacerte comer mi
galleta a la
fuerza. Toma, traga, te diré, te la empujaré por el gaznate
con el palo de
las culpas y tú dirás muero, me ahogo, pero yo seré
libre, ocuparé
tu lugar y tu cuerpo y tú serás el asesino que se
convirtió en
James Bond, el loco de la maleta, el secreto agente demente
de tu
inconsciente. Verás que los muertos no son buen cimiento, porque
no se
despeinan y jamás caen parados. Me darás la razón metida en tu
maleta y yo,
para vengarme, (LANZA UNA PIEDRA INVISIBLE AL VACIO) te
arrojaré la
piedra de mi locura.
APARECE EL
VIEJO, CHASQUEA LOS DEDOS Y TODOS VUELVEN A SU GROTESCA POSE
MONSTRUOSA. EL
HOMBRE RIE, ENCIENDE UN CIGARRILLO Y CAE EL
TELON.
Comentarios
Publicar un comentario